¿Cuantas veces necesité ayuda y supiste que decir?
¿Cuantas oi tu canción que me hizo revivir?
Ellos han estado en lo bueno y en lo malo,
han visto mis agujeros y mis saltos.
Y aunque hayáis cambiado los escenarios por las radios
y seais portada de todos los telediarios,
esta vez no gana la prensa del corazón,
ganamos los que estamos a mitad de vuestra canción.
Y son días que no volverán,
que por más que quiera no volverán,
de aquellos que dejaron escritas sus armas,
que dejaron vendidas tantas almas
...días que no volverán...
Acostumbraos a ser caramelos de coleccionistas,
a ser más escuchados ahora que en la propia vida,
pese a que seréis estrellas unos momentos,
no saldréis de mi habitación en noches de torrmento
se que no son fáciles de añorar,
si ni siquiera tuvimos la oportunidad
de hablarles por la calle, de tomarnos un café,
pero por algo en la memoria ellos seguirán en pie
Y son días que no volverán,
que por más que quiera no volverán,
de aquellos que dejaron escritas sus armas,
que dejaron vendidas tantas almas
...días que no volverán...
Verso.
Contamos el dinero que tenemos, contamos los segundos que nos quedamos sin aliento, contamos los amores que hemos vivido, contamos los años que tenemos… Desde pequeños nos enseñan a contarlo todo. Lo grave es que contamos con más empeño el dinero que no tenemos, los segundos indiferentes, los amores que no vienen y los años que nos quedan… Contamos y contamos sin preocuparnos por las cualidades. Nuestros análisis son exclusivamente cuantitativos, así nos educan. Y yo, educada y reeducada me planteo de que sirve tener millones y millones sin tener con quien disfrutarlos, o de que sirven esos segundos sin sentirlos, de que me sirve contar los amores que nada me aportaron, y sobre todo, de que me sirven mil años por delante sin propósitos e ilusiones, sin tener una vida que aprovechar.
Prosa
Quizás escriba la estupidez más grande jamás contada, quizás esto no sea más que un burdo intento de describir sentimientos que no hay palabras que los describan, solo corazón que los sienta, y por supuesto no todos los corazones... Pero nunca está de más intentarlo, sobre todo porque si fracaso, el corazón se alzará más que nunca y se sentirá el órgano más importante sobre todos los demás, sobre el cerebro y esa capacidad que dicen que tiene del lenguaje. Porque no señores, mi corazón siente cosas que mi cerebro no sabe articular en pensamientos ni palabras. Y no me importa porque el sentimiento es tan grande y tan satisfactorio que lo mejor que le puede ocurrir a alguien es sentirlo, disfrutarlo y amarlo, como si nada pudiese superarlo... Y es que mi corazón dice que nada puede superarlo. Y ahora, al intentar describirlo, se me están revolviendo todos los órganos, y lo que no sé si son órganos, quizás intentado entrar en batalla con ese humilde corazón que no hace mas que dejar que las sensaciones afloren en él.
Gracias, corazón, pero no seas tramposo, hay una fuerza externa que te ha ayudado a funcionar. Antes estabas dormido, no te dejabas empujar, hasta que él llegó. ¿Por qué nunca te dejaste? Me has hecho mucha falta y latías lo justo para no dejarme caer. Pero bueno, te disculpo, porque desde ese momento te volviste mágico, parece que hubieses estado hibernando todo este tiempo... Si así fue, gracias, mereció la pena corazón, ahora no sabría vivir sin ti, y sin esa fuerza que él te da, de forma desinteresada, y que te alimenta tanto. ¿Son sus miradas, su sonrisa, sus palabras...? Dime qué es, porque no quiero que nunca se te acabe ese alimento que te ayuda a hacerme tan feliz. Dile, por favor, que no cese nunca, que lo necesitas, que lo necesito. No le digas que le quieres, porque eso se lo dirá cualquier otro. No le digas nada, transmíteselo, hazle que lo sienta, como él te hace sentir a ti y como tú me haces sentir a mí...
Tenía razón cuando decía al principio que los sentimientos no sé pueden describir... Porque no se deben describir. Es algo entre él y yo, entre mi impulsor de sentimientos y yo, entre mi corazón y yo... Nadie más lo entenderá nunca.
Prosa.
Quisiera que las primeras palabras que se escriban en este rincón no llamen la atención por su decoración, sino por la aventura que implica el inicio de este espacio.
Desde aquí queremos rendir homenaje a las palabras. No es tan fácil como parece.
Hacer tributo a ellas es hacer tributo a la verdad, a la mentira, a los sueños, a las acciones, a los días que pasan, a los intentos, a los fracasos, a los sentimientos...
Prosa&verso no es más que una heroicidad anónima por rescatar tanto la sensatez como la locura de las letras.
Disfruten.
Prosa & Verso.